A propósito de emprender – cuatro declaraciones importantes.

Comparte con tus amigos...Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

He tenido la fortuna de acompañar a emprendedores en el camino de mover su idea a propuesta de valor, y de propuesta de valor a proyecto o empresa. Amén de la metodología y recursos utilizados, una tecnología fundamental es el lenguaje, desde su mirada generativa desde su poder para crear realidades.

Emprender resulta de la distinción que hace un sujeto acerca de una necesidad por resolver, sea que aún no se esté cubriendo o bien que la manera en que se haga tal resolución sea susceptible de mejora. Quien emprende es capaz de declarar posibilidades, por un lado, y por otro, el proyecto resulta de la capacidad de ejecución de esas posibilidades declaradas.

Antes de referirme a las cuatro declaraciones que dan nombre a este texto, deseo compartir la distinción de declaración. Una declaración es un acto del habla que es capaz de generar nuevas realidades o posibilidades que no existían antes de hacer la declaración.  Por ejemplo, recuerda esa ocasión en que usted le dijo “te amo” a esa novia o novio o pareja, el mundo no siguió siendo el mismo, las expectativas cambiaron respecto a su comportamiento. La relación no fue más la misma luego del te amo, sea porque se hizo acompañar de acciones diferentes en esa nueva realidad, o bien, porque la expectativa no se cumplió y eso trajo consecuencias.

Otra declaración poderosa es la del perdón, en cualquiera de sus tres versiones (pedir ser perdonado, perdonar a otro, perdonarse). El mundo relacional se modifica para las partes luego de una petición “genuina” de ser perdonado, o luego de un acto de perdonar. El lenguaje no es inocente ni inofensivo, crea realidades, crea mundos… sino recuerden… y entonces Dios dijo.

Pues bien, vuelvo al título que da nombre a esta nota. De todas las expresiones que escucho junto a emprendedores, cuatro declaraciones me parecen particularmente importantes.

La declaración de ignorancia del “no se”:

Algo que caracteriza al emprendedor es su naturaleza de aprendiz, que nace del juicio de que es un producto en construcción, no es producto acabado, hay espacios de aprendizaje. Justo el hecho de hacerse acompañar por un mentor en el camino resulta de admitir por un lado lo que sabemos, y sobre todo lo que no sabemos. Este “no saber” se manifiesta en esos ojos abiertos muy grandes, como queriendo comerse al mundo, con esa expresión de quiero saber, necesito saber.

Él “no se” se muestra además en la búsqueda de maestros, estructuras, y requiere de una estructura particular: la de aprender a aprehender. Está tan ávido de adquirir conocimiento, que puede perderse en mares de información irrelevante.

La declaración de “lo siento”:

Esta declaración habita en el espíritu indomable del emprendedor, detrás de cada intento hay un grito de “lo siento” por esta vez, no volverá a suceder igual. Y desde ahí, se lanza a un nuevo intento, como ese gran jugador de golf que evita quedarse conmiserando respecto al golpe anterior, y que una vez cerrado el ciclo se mueve al siguiente.

La declaración de “lo siento” implica aprendizaje, el aprendizaje propio de la reflexión acerca de lo sucedido, la asimilación de la lección del caso, y la apertura a un nuevo hacer o camino.

La declaración de apertura, “si”:

Algo que caracteriza a un emprendedor es su orientación hacia “encontraremos la forma” más que en justificar lo que no se puede. En términos de enfoque, un emprendedor habita el enfoque centrado en soluciones, un consultor en no pocas ocasiones se queda en un enfoque centrado en el problema. En la base de esa orientación del emprendedor vive la declaración de la afirmación, la declaración del “Si”.

Nacemos con un “si” tatuado en el alma. El sí a la vida, el sí a las posibilidades, el sí a ejecutar aquello que otros no ven viable. El “·si” es parte de la naturaleza del emprendedor. Si al aprendizaje, si a las alianzas, si a nuevas tecnologías, si a nuevos mercados. Una frase que puede acompañarle es “y porque no”, o bien, “qué pasa si”.

La declaración de límites, “no”:

El camino a emprender está lleno de “sies” y de “no sé”, y de nuevos intentos. Más, para viabilizar su idea o proyecto el emprendedor requiere estructura y límites. Y en este ámbito es fundamental la declaración del no. Son diversos los “no” que el emprendedor ha de dar en su camino.

El no a rendirse con el primer movimiento de negación en la cabeza de un posible inversionista; el no a creer que necesita saberlo todo para hacer realidad su idea; el no a la pereza, el no a la presunción de saberlo todo, el no a aceptar 30 monedas por entregar el vellocino de oro.

Si, No, No sé, Lo siento. 4 declaraciones poderosas en boca de un emprendedor, ¿Cómo las usas tú?

Comparte con tus amigos...Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

Acerca del autor: Francisco Villalta

Francisco Villalta es coach, conferencista y autor. Ha acompañado a miles de personas en los últimos 15 años en el proceso de desarrollo personal y en el camino de alcanzar sus metas y concretar sus proyectos más importantes. [Saber más]

Déjame tu comentario: