“Estás muy acelerada…” de cuando damos más volumen a la voz de un tercero.

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“Francisco ¿cómo hago para ser menos acelerada?, es que el jefe cada vez que entro a su oficina lo primero que me dice es que yo siempre acelerada, y eso me molesta, y mucho; yo no le ando diciendo como debe ser, es mi estilo, como para otras cosas si lo valoran…”. Y, proseguía, “es que se mete conmigo con eso, ya no sé cómo llegar a su oficina, es más no sé si llegar, todo eso que me había dicho de que su oficina estaba abierta, y que le consultase lo que fuera necesario para mi nuevo puesto no se adonde quedó, es como cuento”.

Así hablaba una joven ejecutiva, a quien llamaré Miriam, respecto a la experiencia con su gerente. Ella había sido promovida recientemente a un rol más cercano al negocio, mismo que le ponía como parte del equipo de liderazgo de la operación regional. Su promoción tomaba en cuenta sus resultados previos, su trayectoria en la firma, su capacidad para aprender, y se esperaba que rápidamente fuese capaz de llenar el nuevo rol.

Y ahí estaba Miriam, manifestando su frustración porque al parecer ella no estaba logrando encontrar una manera de comunicarse adecuadamente con su jefe (a quien llamaré Nicolás) lo que le provoca, en sus palabras, ansiedad y preocupación por la posibilidad de no dar los resultados que Nicolás, sus compañeros del equipo de liderazgo y la compañía esperan de ella.

¿Qué quería Miriam? ¿qué necesitaba? ¿Qué conversación privada hacía, que le colocaba en ese estado de ansiedad derivado de no ser suficiente o adecuada? ¿qué es lo que Miriam escuchaba cuando Nicolás le hablaba del asunto del aceleramiento?

¿Qué escucha Miriam? Hagamos un ejercicio de énfasis, la misma frase con “acento” en lugares diferentes, a partir de las palabras que “ha dicho” Nicolás, y veamos qué posibilidades de escucha se abren. El énfasis es la letra en negrita o el sonido diferente. La expresión es: “Miriam otra vez usted anda acelerada…de nuevo”.  Exploremos posibilidades para dar cuenta ¿qué escucha Miriam?:

Opción 1: “Miriam otra vez usted anda acelerada… de nuevo”

Opción 2: “Miriam otra vez usted anda acelerada…de nuevo

Opción 3: “Miriam otra vez usted anda acelerada…de nuevo”

¿Qué creen que escucha Miriam?, Miriam escucha la primera, la primera apunta a su identidad, a ella y su idoneidad. Se trata de recibir un juicio acerca de ella, no relativo al patrón “otra vez” y “de nuevo”, o al comportamiento “andar acelerada” ¿Qué le sucede a usted cuando escucha que la descalificación o evaluación tiene que ver con usted y no con una habilidad o comportamiento? En el caso de Miriam, una vez que escucha ese juicio de Nicolás le suceden dos cosas: a) primero se lo recibe sin pedir fundamentación y como si fuera cierto; b) segundo, su escucha se ve modificada, su diafragma se aprieta, su respiración se compromete, sus aportes disminuyen y trata de portarse como si no fuera eso que supone ella que su jefe le ha dicho que ella es.

Pero ¿qué le ha dicho Nicolás? Nunca escuchamos lo que el otro nos dice, escuchamos lo que somos capaces de, desde la persona que somos, dados los cuentos que nos contamos. Miriam al parecer aprendió a tomar las expresiones de personas de autoridad sin posibilidad alguna de cuestionarlas, de pedir aclaraciones, de refutarlas, de dudar de ellas. En su lugar, las recibe, se enoja frente a las mismas, y de mala manera pretender corregir un comportamiento que termina no haciendo porque tampoco cree que sea cierto lo que le han dicho. En términos operativos la conversación con Nicolás es menos productiva de lo que podría ser, la coordinación de acciones se ve restringida en profundidad, y la firma se ve limitada en las contribuciones de Miriam.  ¿qué opciones tiene Miriam?: seguir la misma práctica, iniciar conversaciones que no ha sostenido con Nicolás, lo que implica revisar consigo misma la conversación que se dispara en ella cuando escucha a Nicolás.

La conversación que realizamos tomó dos caminos. El primero, resignificar la frase, y plantearse la posibilidad de que dado que Nicolás realmente no sabe cómo es ella, a lo que se refiere es a un comportamiento que dados sus estándares es más rápido que lo frecuente para éste. Con ello Miriam incluso cambiaba su manera de referirse a Nicolás, y le habilita a revisar el comportamiento en su conversación con Nicolás. La segunda dirección, en este caso, fue la de revisar su patrón de comportamiento para distinguir la existencia o no de acciones diferenciales con Nicolás o con otras personas, si el asunto podría tener o no con el nuevo rol, es decir seguir el camino de la búsqueda de evidencias. No se trata de que Nicolás estuviera o no en razón, se trata de hacer el trabajo primero de uno con uno, para poder construir luego la conversación con el otro.

Miriam hizo su trabajo, encontró algunas respuestas y preparó la otra conversación, una cuya consigna sería comprender el efecto de su comportamiento en Nicolás y en su interacción, distinguir que significado tenía “acelerado”, determinar que comportamientos son los que Nicolás reconoce como “aceleramiento”. El resultado de la conversación lo sabremos más adelante, y ello nos hablará algo del sistema.

 

 

 

 

 

 

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Acerca del autor: Francisco Villalta

Francisco Villalta es coach, conferencista y autor. Ha acompañado a miles de personas en los últimos 15 años en el proceso de desarrollo personal y en el camino de alcanzar sus metas y concretar sus proyectos más importantes. [Saber más]

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