RIETE – De balance y contrabalance de vida

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Se me solicitó una charla acerca del tema “Balance vida – trabajo” ·. Se trata para mí de una falsa paradoja, y eso ha sido siempre mi manera de verlo. El lenguaje no es inocente, y esa misma manera de proponer la relación vida / trabajo, establece un juego de suma cero, o es una cosa o es la otra, como si la vida fuese eso un espacio simple de opuestos.

La expresión supone varias cosas. Primero, implica la existencia de algo que puede entenderse como balance, y ya ello trae emparejadas algunas preguntas que dejo a su consideración: ¿qué es balance?, ¿cómo se define el balance?, ¿si no es absoluto, entonces todo tipo de balance es “adecuado” ?, ¿y si el balance incluye relaciones, supone que es darle un lugar, así como se las da a las juntas de trabajo?

El balance suena como una especie de “gavetero”, un mueble compuesto de varias gavetas en las que hay una cantidad de espacio específica en cada gaveta, y que una persona balanceada es aquella que: no pone más de la cuenta en cada una de las gavetas; que por lo mismo todas las gavetas están en su lugar bien acomodadas, y como resultado de ello llevará una vida más efectiva que aquel que tiene su “mueble” acomodado.

También esconde una suerte de miedo, y desde ahí mueve en dirección al control, ya que la meta es “estar en balance”, es más, se trata de “ser una persona balanceada”. Y en nombre de ese miedo a “perder el balance”, como si tal cosa fuese posible, nos obsesionamos en controlar tiempos, conversaciones, alimentos, relaciones, en nombre del balance.

Más, ¿acaso no es bello este cuadro de Dalí “La persistencia de la memoria” (el de los relojes que parecen derretirse o escurrirse), ¿acaso no es bella la imagen de un balancín cuando un chico sube y el otro baja?

La única manera de estar “en balance” sería en un espacio sin la distinción tiempo en el momento justo inmediato a haber terminado de acomodar las gavetas, porque al momento en que agregamos tiempo y hacemos algo diferente a ordenar gavetas estamos creando … desbalance (por cierto, hay una gaveta para las acciones que generan el balance).

Finalmente, hay algo detrás de la idea del balance que me llama la atención, la posibilidad de que la vida sea lo que sucede en las gavetas y no el mueble completo. La vida es lo que sucede mientras pensamos en la vida, e incluye la forma de vivir de aquel que la piensa o la observa.

Más, ¿a qué le apuesto yo?, al contra-balance, a ese ejercicio maravilloso de poner la atención, el foco, la intención, pasión y energía a cada acción en que me implico; ahí, en esa actividad en ese momento se juega la única vida que tengo… en ese momento. O acaso ¿algo o alguien te asegura el siguiente latido el corazón, el siguiente minuto, la siguiente hora, el siguiente abrazo, la siguiente mirada?

En otra ocasión en que me referí a este tema, escuché es algo así como “ah lo que tu propones es meramente vivir el momento, y eso, puede ser irresponsable…” lejos de poner en duda la calidad de la persona que me hace ese comentario, y de los juicios detrás de la expresión; me muevo a aclarar que lo que confiere significado a cada momento, lo que hace que se coloque en este la energía, intención, pasión, y foco; es, en mi caso, mi juicio de coherencia entre esa acción y algo que en su momento declaré como lo relevante para la vida que deseo vivir (llámelo propósito de vida, visión, anhelos) cosa que también puede cambiar en el tiempo.

Entonces, se trata de vivir cada momento con significado, distinguiendo que justo en este minuto no puedo estar en otro lugar que el que estoy físicamente; que al momento en que escribo estas líneas me entrego a ello frenética y apasionadamente y que elijo un SI a este momento y un NO a estar en el gimnasio, desayunando, leyendo, conversando, lo que fuere. Y este fuerte NO descansa en un profundo SI, un profundo SI que deviene de eso que para mí es LO importante. Eso que para mí es LO importante, es diferente en cada caso, y en mi caso, la construcción de espacios de encuentro para la construcción de mejores mundos es algo de LO importante, y que pasa por admitir que se construye con otros que seguro tienen dentro de sus propósitos espacios en común y espacios muy diferentes.

He seguido en la conferencia para este grupo de personas. En el camino repasamos la rueda de la vida, les invité a imaginar sus vidas en función de imágenes en los diversos ámbitos que deseaban haber logrado algún día, luego en cinco años, hasta acercarlos; nos movimos al espacio de que declaraciones, visualización, anclas les vienen bien a cada quien para moverse hacia lo más grande que les mueve; es más, invitamos la conversación de valores y principios detrás de lo que nos puede mover.

No entraré en todo el contenido de la charla, me quedo con una expresión y un acróstico. Hemos sido invitados al banquete de la vida, podemos pasarla eligiendo la combinación perfecta de sabores, colores, porciones, para tener el plato mejor presentado; o bien, podemos permitirnos disfrutar de cada sabor, de cada olor, de cada instante, entendiendo que el valor está en el viaje por los sabores, más que en la calificación de un jurado, porque quizás nunca terminemos de tener el plato mejor presentado.

Finalmente, RIETE:

Con la R de reír, reinventar, reflexionar, reconocerte, re conciliarte.

La I de Imagina e imagínate, inventa, innova.

Incluyendo la E de emprender, ejecuta, estudia, energízate.

Sin dejar de Tomar su tiempo, tomate en serio, pero sin gravedad, temple, tesón.

Y finalmente, Enamórate, de la vida, de tu gente, de tus sueños

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Acerca del autor: Francisco Villalta

Francisco Villalta es coach, conferencista y autor. Ha acompañado a miles de personas en los últimos 15 años en el proceso de desarrollo personal y en el camino de alcanzar sus metas y concretar sus proyectos más importantes. [Saber más]

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